24 septiembre 2008

¿Cómo Puedo Aportar a un Mundo Mejor?

Hoy día hay dos grandes procesos obrando en el mundo.

Uno es el proceso de desintegración, que tiene como síntomas todos los problemas sociales que vemos a nuestro alrededor: conflictos, corrupción, desempleo, abuso del alcohol y de las drogas, desintegración familiar y muchos más.

El otro, mucho más silencioso, es un proceso de integración que está llevándonos hacia una sociedad planetaria de paz, unidad y justicia.

Todas las personas que se esfuerzan en pro de principios, tales como la eliminación de prejuicios, la educación universal, la equidad de género, y los derechos humanos, están aportando a este proceso de integración.

Ante este panorama social, cada persona tiene tres opciones:

Ser parte del proceso de desintegración, dejándose arrastrar por formas negativas de pensar y actuar;

Ser un espectador, observando lo que sucede y lamentándolo, sin hacer nada;

Ser parte del proceso de integración, tomando acciones que aportan a una sociedad mejor .

La gran mayoría de las personas, aunque no son malas, quedan simplemente como espectadores, sin llegar a ser parte del proceso de integración.

¿Por qué será? Hay dos razones principales:

1) No saben qué hacer.

2) Sienten que ante la magnitud de los problemas, sus pequeños esfuerzos no podrían tener ningún efecto significativo.

Las enseñanzas de Bahá’u’lláh nos dan guía concreta de lo que puede hacer cada uno de nosotros para aportar en la construcción de una nueva sociedad, a la vez que nos dan la confianza de que nuestros esfuerzos, unidos a los esfuerzos de miles de otras personas en todos los rincones del globo, tendrán un impacto.

Bahá’u’lláh nos asegura que “el mejoramiento del mundo puede ser logrado por medio de hechos puros y hermosos, por medio de una conducta loable y correcta”.

Podemos considerar a Bahá’u’lláh como un arquitecto que ha trazado los planos para la construcción de una sociedad de paz, unidad y justicia. El está dando a cada uno de nosotros el privilegio de servir como trabajadores en esta gran obra.

Brevemente, hay tres campos en que podemos aportar, que se refuerzan mutuamente.

1) Transformar Nuestras Propias Vidas.

Bahá’u’lláh nos exhorta a estar en un proceso constante de progreso espiritual:

“Que cada amanecer sea mejor que su víspera y cada mañana más rica que su ayer”.

A la vez, nos da herramientas, tales como la oración, pasajes inspiradores y enseñanzas orientadoras que nos ayudan en este proceso.

2) Aplicar los Principios Sociales de Bahá’u’lláh en Nuestras Vidas y Promoverlos en la Sociedad.

El principio más importante es la unidad de la humanidad que conlleva la eliminación de toda clase de prejuicio.

Algunos otros son: la educación universal, la equidad de género, la libre investigación de la verdad y la eliminación de extremos de riqueza y pobreza.

3) Participar en el gigantesco programa de educación moral que la Comunidad Bahá’í está llevando a cabo en el mundo entero.

Este programa incluye un currículo sistemático para tres grupos edades:

a) Clases de educación moral para niños de 6 a 11 años, enfocadas en el desarrollo de cualidades, tales como la veracidad, la honestidad, la unidad y la generosidad.

b) Grupos prejuveniles para adolescentes de 12 a 14 años, que mejoran las destrezas de lecto-escritura, desarrollan la comprensión de verdades espirituales, realizan actividades artísticas y organizan proyectos de servicio.

c) Círculos de estudio para jóvenes y adultos, que fortalecen la comprensión de verdades espirituales y desarrollan capacidades de servicio.

Estas actividades están abiertas a personas de todas las religiones, o sin religión alguna, que desean desarrollar capacidades que les permitan aportar de manera más eficaz a la construcción de una nueva sociedad.

La Respuesta Bahá’í ante la Crisis de Nuestro Tiempo permite comprender las poderosas fuerzas que están obrando en la sociedad actual, dando una visión concreta de una nueva sociedad de paz, unidad y justicia que pueda guiar e inspirar nuestros esfuerzos. Detalla cómo las actividades básicas promovidas por la Comunidad Bahá’í, tales como reuniones devocionales, clases de niños, grupos prejuveniles y círculos de estudio, aportan al desarrollo de las cualidades morales que han de ser el cimiento de esa sociedad, a la vez que aportan al desarrollo de capacidades de servicio. Ante todo, provee una respuesta concreta a la pregunta: ¿Qué puedo hacer yo ante la crisis de nuestro tiempo? Más información en: http://www.gemas.discernir.com/l-respuestabahai.htm


Artículo estraido del boletín "Transformandonos", escrito por Juanita de Hernández. Autora de libros, fascículos y artículos relacionados con educación, desarrollo y vida familiar que son claros, prácticos y fáciles de entender. Si deseas transformar tu vida y aportar a la transformación de la sociedad, inscríbete para recibir artículos gratis en 'Transformándonos'

19 septiembre 2008

Día internacional de la Paz

Más información en la página de Naciones Unidas:
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